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miércoles, 4 de julio de 2012

Trastornos del espectro autista: por una detección de capacidades y no de dis-capacidades.



Volkman y Cohen escribieron en un artículo publicado en 1988: “Si se reunieran en una sala todos los individuos diagnosticados con autismo, el hecho más llamativo no sería su similitud, sino lo diferentes que son entre ellos”. Y me atrevo a agregar: y si se reunieran con ellos a todos los terapeutas y gente que no convive con ellos todos los días, les sería muy fácil ver lo que los niños no pueden hacer, pero solo algunos son capaces de admirar sus habilidades.

Conocí la palabra autismo hace más de 25 años durante mi Servicio Social en un hospital infantil. En aquel entonces se le confundía con la psicosis y no se hablaba tan públicamente del tema. La única propuesta terapéutica eran medicamentos que mantuvieran tranquilos a los niños y si en casa eso no funcionaba, entonces se les hospitalizaba. Existían terapias conductuales que se empleaban con unos cuantos, pero la meta terapéutica  era tenerlos quietos.

Tampoco se hablaba mucho de otros trastornos del desarrollo como el Síndrome de X frágil, el Síndrome de Rett, el Síndrome de Prade Willi, el Desorden Desintegrativo de la Infancia, la Esclerosis Tuberosa, el Síndrome de Williams, el Síndrome de Angelman o del Síndrome de Asperger, y si acaso se decía algo de los Trastornos del espectro Autista, solo se decía Autismo.

A diferencia, actualmente Autism Speaks es una voz internacional que le da una voz al autismo y  reporta que 1 de cada 88 niños tiene diagnóstico de Autismo en los Estados Unidos. 

En México no existen datos epidemiológicos, pero tampoco existe apoyo de las instituciones, ni especialistas suficientes que les brinden apoyo.

Es cierto que ahora se sabe más y en los medios de comunicación se puede encontrar  extensa información. En internet si se busca la palabra autismo aparecen 9 860 000 resultados. Pero aún falta algo en todo el conjunto de signos y síntomas que los niños presentan y que cada padre conoce tan bien.

Campañas y difusión tampoco faltan,  desde el Teletón hasta Autism Speaks, pero tal vez esta difusión ha olvidado un punto importante, comenzamos a hablar del autismo y olvidamos a los niños y a las personas detrás del mismo. 

Como expertos no hemos salido de la perplejidad, y es que el espectro autista tiene una variedad de rasgos, que si bien se han tratado de agrupar en las versiones del DSM y CIE, siempre hay un niño que presenta todos los síntomas y ninguno de los anteriores.

En una conferencia celebrada en el CISAME en 2010, después de que todos los expertos hablamos con pasión sobre lo que cada uno de nosotros hemos estudiado sobre el trastorno, una niña como de 8 años levantó su mano. Creo que todos la ignoramos por algunos momentos, y no es no la viéramos, pero había más manos intentando tomar la palabra, por lo que ella alzaba su mano más alto, al punto que todos pensamos que se subiría en la persona de al lado para captar nuestra atención. Finalmente le dimos la palabra y con reverencia nos preguntó: “¿porqué hablan de autismo? antes de ser autista soy una niña ¿cuándo van a hablar de los niños a quienes se les ha diagnosticado autismo?”.

Es por eso, que comencé a escribir sobre lo que sí pueden hacer, estos y otros niños con trastornos del desarrollo, por que los expertos hemos pasado a veces la vida entera diciendo alto y fuerte lo que no pueden hacer, y hemos causado angustia a los padres, por que cuando reciben el diagnóstico, parece que viene atado a un sinfín de Nos: No podrá hablar, no podrá escribir, no podrá ir a la escuela, no podrá bailar, no podrá ir a la Universidad, no, no no. 

¿Acaso no respiran?, ¿acaso no crecen?, vamos por partes.

Buscando evidencias

Hace más de 50 años que se ha sospechado que el autismo está ligado a un gen específico. Se han señalado hasta el momento al menos 17 genes candidatos, ligados al trastorno en diferentes grados y bajo diversas condiciones, se apunta hacia otros que pueden tener información incompleta o tralapada. Es por eso que existen mayor cantidad de investigaciones en familias que tienen más de un niño con diagnóstico de autismo, pero hasta el momento, no existe una sola investigación que apunte a un solo gen.

Aún en los síndromes del desarrollo como la X frágil o el Síndrome de Rett, donde existe un número limitado de genes responsables, existen variaciones en el desarrollo de los niños y se han encontrado mutaciones o borradores genéticos que no empatan en todos los casos. Así que se encuentran casos únicos de niños que presentan más habilidades de las que los manuales de clasificación señalan.

Se han mencionado a las neuronas espejo como responsables de las dificultades en la socialización y la empatía, sin embargo, algunos niños “aprenden” a socializar dependiendo de las condiciones ambientales.

Se señaló por mucho tiempo a las vacunas, pero ya se ha comprobado que no son culpables de desencadenar la neuro degeneración.

Y puedo continuar mencionando factores, desde ambientales, familiares, sociales, y hasta culturales, pero sin importar cuando tiempo tarde en tratar de explicar las causas de los trastornos del espectro autista, la verdad es que la gran necesidad sigue siendo ayudar a los niños y a sus familias a tener una vida lo más normalizada posible.

Y como apasionada del cerebro y debido a que es ahí donde el trastorno se origina, comencé a buscar las respuestas, intentando ver en lo que todos ven, lo que nadie mira. 

Todos los estudios señalan aspectos neuro degenerativos y de diferencias cerebrales, particularmente en la sustancia blanca, que son las fibras nerviosas mielinizadas encargadas en la transmisión de la información de una célula a otra. También se han señalado diferencias en la cantidad de sustancia gris que son los cuerpos neuronales  y dendritas carentes de mielina. Con esto en mente, sin duda hay un problema neuronal.

Actualmente, se apunta a un virus, el HHV-6 como posible causa de algunos trastornos del desarrollo cuyas  secuelas se han confundido con autismo, debido a la ligereza con que a vece se realizan los diagnósticos y con ello, se tiene una muestra de que muchos niños han sido erróneamente tratados.

Me detengo un segundo para decir que desde hace muchos años se sabe que el cerebro es plástico, moldeable, flexible y que se adapta a las situaciones medio ambientales. Esta característica está dada probablemente por aspectos evolutivos, lo que le ha permito cambiar con el paso de los años. Y aunque se requieren muchas generaciones para ver un cambio general a nivel especie, si es posible ver diferencias cerebrales a partir de diversas herramientas de aprendizaje. 

En el caso del desarrollo normal, siendo que el cerebro no sabe a que deberá adaptarse en el medio, la plasticidad permite que el bebé vaya desarrollando aquellas habilidades que va a usar en el medio. Aquellas con las que se sienta más contento, aquellas que le sean reforzadas, como hablar, caminar, sonreír. Y esto me recuerda la pregunta usual de si un artista nace o se hace. 

La respuesta que más me gusta es que, quizá todos seamos pianistas de concierto, pero jamás tuvimos la oportunidad de aporrear un piano.

Se sabe por ejemplo, que aun cuando los niños son capaces de reconocer idiomas extranjeros, perderán esta habilidad para dar prioridad al lenguaje nativo, pues finalmente es el que les  va a brindar una socialización efectiva. Con esto queda claro que las neuronas sobreviven dependiendo de su uso. 

Parece que la naturaleza tiene muy claro el uso de recursos y su aprovechamiento, por lo que no se da el lujo de tener neuronas que no usa, y va a maximizar aquellas que sirven como herramientas en respuesta al medio.

El cerebro con trastornos en el desarrollo

Bajo este principio de plasticidad, la idea es que el proceso neurodegenerativo sucede al parecer aún antes de los primeros síntomas, pero al paso del acomodo cerebral, aprisiona áreas que van perdiendo conexiones y en ese aprisionamiento, eventualmente se vuelve poco usadas. Sin embargo, existen otras áreas que consiguen sobrevivir y se vuelven eficientes, muy a su manera.

Si todos los niños tuvieran las deficiencias que los libros de diagnóstico indican, sería fácil diagnosticar los trastornos, sin embargo, me parece que no es así. Aún para los expertos es fácil confundir los síntomas. Por ejemplo, en un estudio llevado a cabo en la Clínica de Autismo del CISAME, en la Ciudad de México,  se encontró que el 27% de los casos no deberían ser diagnosticados como parte del espectro autista, pues las historias clínicas revelaban problemas perinatales como causas de los síntomas y signos de los niños.

Es por ello que prefiero invitar a los padres a analizar ¿qué es lo que los niños si pueden hacer?. El síntoma principal se centra en las deficiencias de comunicación, pero incluso en los niños que no hablan se encuentran medios de expresión. Este es el caso de Carly Feischmann, quien nunca había dicho una sola palabra, hasta que por casualidad, sus padres y terapeutas descubrieron que era capaz de escribir y eso le abrió la puerta a la comunicación.

Pero, ¿qué más puede hacer?, si usted busca encontrará que su hijo puede hacer cosas, no como los demás, quizá las hace con su matiz especial, tal vez de manera sofisticada como el protagonista de la serie Touch, o bien muy a su manera. Incluso tal vez sonría con esa expresión de pocos amigos, pero para usted, sin lugar a dudad es una sonrisa.

Partiendo de la plasticidad cerebral, no se rinda, el cerebro de su hijo se va a adaptar a las circunstancias, tal vez más lento y no tan alto, ni tan atinadamente como otros niños. Pero si se le apoya, no hay duda que sorprenden.

 Quizá la regla es no verle con lástima, ese sentimiento de minusvalía es destructivo, nos hace pensar que no se puede, que no sabe, que no esto y que no lo otro. Intentar, hacerlo dos veces, tres, cuatro. ¿Cómo se forman los atletas olímpicos?, no piense usted que logran hacerlo perfecto a la primera. Pero vale la pena el intento.

Finalmente, deseo recordar que ningún cerebro es igual a otro, que todos aprendemos, sentimos y vemos al mundo de maneras diferentes, es por eso que no entiendo, y me permito admitir mi ignorancia, no entiendo el por qué se fija la atención en lo que los niños no pueden lograr, como si genética o trastorno fuera destino, si existen mucha evidencia de la plasticidad cerebral y de logros quizá pequeños para la humanidad, pero que se convierten en grandes pasos de cada niño con cualquier trastorno del desarrollo. A pesar de lo difícil que es a veces lidiar con sus berrinches.

Creo que los especialistas, los padres y la sociedad deben trabajar en la comprensión de los trastornos, no para pedir dinero, no para ganar notoriedad o salir en la foto, sino para dar una oportunidad de adaptación a los niños, que un día crecerán y se harán adultos.

El gran error es pedir que la sociedad se adapte a ellos, pedir a los padres que dejen sus vidas a un lado por el bien del niño.  Un día los padres no estarán ahí para cuidarle, así que la meta es la adaptación y no la adecuación.

Habilidades

Sin caer en el error de que todos los niños son como los que se presentan en los libross, puedo decir que diversas investigaciones encuentran habilidades matemáticas, musicales, y relacionadas con las artes plásticas en los niños con trastornos del espectro autista, pero ¿ha intentado darle una computadora o una tableta?, ¿la jardinería?, tal vez el macramé sea una opción… los que tienen además un poco o mucho de obsesión compulsión pueden ser excelentes para el control de calidad. 

No piense en ellos como quien no puede hacer nada, encuentre aquello que si puede hacer, y encontrará el talento. El objetivo es encontrar lo que sí puede hacer. Aún el niño sordo ciego puede sentir, y oler y a partir de ello descubre el mundo.

Y para aquellos que tienen hermanos, aplica lo mismo. Mi meta en la educación es que los niños encuentren su talento lo más jóvenes posible para que puedan ser niños felices y adultos exitosos. Quizá su habilidad como adulto sea encontrar el don de cada uno de estos niños. Lograr la comunicación, por cualquier medio vale la pena. Estoy segura de que se sorprenderá de lo que encuentre. 

Ser un niño con autismo no es un diagnóstico, es una jugada de la vida, pero lo más importante es que se tiene una vida para decidir que hacer con ella. Solo necesitan de alguien que les brinde una mano para lograrlo.

Alma Dzib Goodin

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Referencias:
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jueves, 31 de mayo de 2012

El aprendizaje de cómo se aprende

 
 
Comencé a investigar el aprendizaje hace varios años, pensando que podría explicar desde el punto de vista de la neurocognición, el mecanismo del aprendizaje.

No voy a negar que la intención de encontrar un modelo aplicable de manera universal pasó por mi mente, al menos durante los primeros meses de exploración, finalmente esa es la meta que aprendí en la escuela, crear modelos universales, validados y estandarizados; pero eventualmente, la investigación me ha llevado por otros rumbos, al punto tal que me ha permitido re formular mi concepto del aprendizaje.

El tema lo he expuesto en múltiple foros, y este blog fue creado especialmente para analizar los diferentes aspectos del aprendizaje. Cuando se separan los procesos, parece sencillo explicar como se relacionan con el aprendizaje, pero como explican Seung (2010) y McGilchrist (2011), lo complicado del cerebro es que funciona como un todo integrado y se adapta a las circunstancias. 

Hace algunos meses, en dos espacios distintos, mi idea sobre el aprendizaje se tambaleó drásticamente. En primer lugar siempre había pensado que el aprendizaje permitía la adaptación al medio ambiente. Cuando una persona aprende las necesidades culturales, las adapta a su propio proceder y se hace parte de ese ambiente. 

Esa idea era parte esencial de mi propuesta sobre el aprendizaje y llegué a ella observando bebés, los cuales bajo diferentes ambientes, logran coordinar habilidades que les permiten desenvolverse y encontrar el camino a aprendizajes más complejos de los que ya están genéticamente programados. A veces incluso, los cerebros de los bebés han de ir en contra de si mismos, impulsando redes neuronales que han quedado inactivas ya sea por un síndrome o bien algún factor perinatal que les haya afectado. 

En algunos casos, es posible notar retrasos en el desarrollo que se ajustan con un poco de ayuda, mientras que a veces, el ambiente es desfavorable y los trastornos no logran superarse. 

Por supuesto, hay varios teóricos que apoyaban mi idea de la adaptación al medio como reflejo del aprendizaje, y personalmente busqué ejemplos que me permitieran explicar el proceso.

El ejemplo que más me gusta son los estudiantes de primer semestre, en cualquier nivel educativo. Los primeros días intentan conocer todos las características del nuevo lugar y necesitan algunas semanas más para adaptar su lenguaje al bagaje cultural que han decido emprender y tardaran aun más tiempo para sentirse parte del ambiente. 

Pero en otras circunstancias también es posible ver la adaptación, como en pacientes que sufren algún tipo de accidente o enfermedad que los obliga re aprender el manejo de su propio cuerpo ante la adversidad. La adaptación al medio parecía la respuesta lógica ante el aprendizaje y la comprensión del entorno.

Pero tuve que sacar la cabeza de la psicología cuando descubrí que otras especies llevaban a cabo el proceso. 

Cualquiera que tenga un jardín y lo cuide ha notado dos plagas: las babosas y caracoles que son moluscos terrestres y las malas yerbas que crecen tan pronto como uno las arranca por medios mecánicos. Ambas especies, sin un cerebro tan desarrollado como el de los mamíferos, se adaptan para sobrevivir, igual que los virus, que mutan para evitar el efecto de los antivirales, como hace mucho lo hicieron los coacervados que dieron origen a la vida sobre la tierra. Ejemplos en la naturaleza hay muchos, pero en una discusión otro ejemplo llamó mi atención.

Los priones y su capacidad de adaptación al medio

Un prion es una proteína patógena que tiene alterada su estructura, aunque se ha demostrado que tiene un papel activo en el desarrollo neuronal normal, pues se presenta en procesos de oxireducción y la transducción de señales, la adhesión celular, así como la regulación y distribución de los receptores de acetilcolina (Zou, Zheng, Gray, Gambetti y Chen, 2004).

Sin embargo, en un estado patógeno es capaz de crear  enfermedades causadas que se presentan tanto en humanos como en animales, y crean una familia de desordenes raros y neurodegenerativos que se distinguen por largos periodos de incubación, pero una vez que se presentan los síntomas son progresivos y mortales.

Entre las enfermedades causadas por priones se encuentran la enfermedad de Creutzfeldt-Jakob  y su variante, el síndrome Gerstmann-Straussker –Scheinker, El insomnio familiar fatal, la encefalopatía espongiforme familiar y el Kuru (Zou,  Capellari,  Parchi, Sy, Gambetti y Chen,  2003).

 Mientras que los animales se encuentran asociadas a la enfermedad de las vacas locas, el prurito lumbar y la encefalopatía espongiforme felina.

Un prion es básicamente una glicoproteína  de 27-30 kD que tiene la misma estructura primaria que una proteína normal, pero que presenta una modificación  estructural no genética debido a un proceso de postproducción. 

Debido a un plegamiento erróneo, lo que debería ser una Prpc que tiene una estructura de hélice y 4 regiones de proteína globular, se convierte en una PrpSc que tiene una estructura lámina y es una proteína plana, eso le permite crear daño neurológico irreversible en quienes la portan, debido a su capacidad de adaptación para sobrevivir al medio (Li, Browning, Mahal, Oelschlegel y Weissmann, 2010; Castellani, Colucci,  Xie,  Zou,  Li,  Parchi, Capellari, Pastore,  Rahbar, Chen y  Gambetti,  2004).

Es así que la adaptación al medio no es un mecanismo creado a partir de un cerebro flexible que aprende, sino una herencia evolutiva creada para que las especies se desarrollen y sobrevivían.

En una conferencia alguien me preguntó si debía borrar la adaptación al medio de la ecuación del proceso de aprendizaje, pero creo que si bien el aprendizaje no crea el proceso, si se beneficia del mismo. 

Quizá a ello se deba que los alumnos que provienen de distintos contextos son capaces de crear diversas habilidades ya que el aprendizaje  se beneficia de la socialización y al mismo tiempo, permite explicar las diferencias individuales como variables a considerar en toda investigación sobre el aprendizaje.

El otro aspecto que explica la capacidad de adaptación es que no solo se adapta el cerebro de manera individual, sino a nivel especie. Me han parecido muy interesantes los debates que claman que la tecnología modifica el cerebro de los niños y el flujo constante de información les impide atender a todo lo que ocurre en el entorno. Pero la flexibilidad cerebral juega un papel importante en responder a esos influjos. Por lo que no hay peligro de enfermedades de moda como el déficit de atención o los trastornos del síndrome autista. 

Por otra parte, la capacidad de adaptación permite reconocer que los niños con trastornos del desarrollo, buscarán su propio desarrollo y metas, siempre y cuando se comprenda que no lo harán al mismo ritmo que cualquier otro cerebro.

Dados genéticos, ambientes distintos, reglas de aprendizaje distintas

No es nuevo mi argumento que de cada cerebro es diferente, aunque cumple con las mismas estructuras y funciones. La cafeína que alguien haya consumido hoy le afectará de manera distinta que el chocolate que alguien más ha desayunado. El cerebro funciona con estrategias infinitas, predice, toma decisiones, dibuja, sueña, crea el futuro e intenta comprender el pasado.

Además de las diferencias, como expliqué antes, es flexible. En el ámbito de la metacognición desde hace algunos años se comenzó a hablar del pensamiento flexible como habilidad y algunos comenzaron a intentar desarrollarla desde la perspectiva educativa. Pero hay autores como Ionescu (2011) que explican que la flexibilidad cognitiva es una propiedad cognitiva del sistema y no una habilidad. Tiene sentido si como especie la meta es adaptarse.

El mejor ejemplo que se me ocurre es algo que va a sonar muy mal, pero si alguien ha viajado por carretera, habrá notado las mariposas, mamíferos  y otros insectos que literalmente se estrellan contra el parabrisas y dejan sus ideas sobre el mismo. Hace unos días le pregunté a mi esposo por que no había un mecanismo que les permitiera evitar cruzar la carretera, pues muchos animales mueren atropellados al verse frente a un auto que se mueve a gran velocidad. Se nos ocurrió entonces que el aprendizaje y la adaptación no tenían razón de ser, que solo era un tema personal para mantener ocupado mi cerebro.

Comenzamos a jugar con ideas y la que nos hizo reír fue que aquellas criaturas que en otra vida habían muerto de esa forma, habían aprendido a no atravesarse por la carretera, y las que no, pues no lo evitaban. La conclusión fue que las personas más inteligentes ya habían tenido experiencias previas, mientras que los menos dotados, comenzaban a mirar el mundo. 

Si, nos hizo reír mucho la idea. La inteligencia siempre ha sido parte de la ecuación, pero ¿la gente mas inteligentes realmente evitan situaciones de peligro?. 

Los psicólogos han pasado mucho tiempo midiendo la inteligencia y clasificándola, y diciendo lo que gente puede hacer y lo que no, se centran más en lo que no. Pero, siempre hay ejemplos de personas que van en contra de cualquier pronóstico y logran hacer cosas extraordinarias, cuando el medio es propicio (Dzib Goodin, 2011).

La inteligencia

Se le ha buscado en el cerebro y se asegura que se encuentra en diversas áreas dependiendo de la habilidad que se busque. Se encuentra en aquellos que tienen habilidades extraordinarias, pero si se pregunta si un bebé puede desarrollar ésta o aquella inteligencia, la respuesta es que depende del medio en el cual se desenvuelva. Un bebé recién nacido puede ser un bailarín extraordinario si algún día tiene la oportunidad de intentarlo.

Hay personas que parece que tienen un talento especial y lo comienzan a desarrollar desde muy pequeños, y su cerebro se especializa. En el cerebro todo aquello que no se ocupa se desecha, así lo explica Weber (2012), el cerebro al igual que otras formas naturales funciona bajo la idea de conservación de energía (Costandi, 2012).

Es por ello que junto con la inteligencia se desarrolla la motivación para desarrollar esas habilidades especiales, las cuales erróneamente se dice que todos debemos tener, pero el cerebro se niega a que todos sean exactamente iguales, como clones, Cada uno deberá desarrollar su talento. Los que tengan más suerte, lo descubrirán muy jóvenes, algunos desde la cuna y eso los llevará al perfeccionamiento. Otros, jamás lo encontrarán. Afortunadamente el abanico de posibilidades es enorme, y en algún área lograrán destacar. También sabemos que solo algunas funciones tienen periodos críticos.

El papel de la motivación por supuesto va de la mano de la memoria. Profundo en el hipocampo, parece que se encuentra el mecanismo, el cual aún no se logra dilucidar del todo, pues comprende aspectos citoarquitectónicos, bases celulares y la forma en que las redes neuronales codifican los recuerdos, y la manera en que se recuperan (Mennes, Kelly, Colcombe, Castellanos y Milham, 2012).

Junto con la inteligencia y la motivación se analiza el papel de la capacidad de razonamiento y toma de decisiones y para ello es necesario dirigir las acciones y el aprendizaje con el fin de maximizar las recompensas, cuando no se tiene éxito en algo, se reformula la acción y el plan de acción, a partir de lo que se encuentra en el almacén de la memoria a largo o mediano plazo, se analizan las posibilidades, y la probabilidad de éxito, sin embargo como lo explican Collins y Koechlin (2012) la función ejecutiva humana tiene una capacidad de supervisión limitada a tres o cuatro estrategias de comportamientos. Esta limitación es compensada por la estructura binaria de control ejecutivo que en situaciones ambiguas y desconocidas promueve la exploración y creación de nuevas estrategias de comportamientos. Los resultados apoyan un modelo de función frontal humana que integra habilidades de razonamiento, aprendizaje y creativas al servicio del comportamiento de toma de decisiones con el fin de lograr la adaptación.

Elementos del aprendizaje

Hay algunos otros elementos que interactúan en el aprendizaje como la senso percepción, pues sin entrada de estímulos ambientales las compensaciones del sistema cognitivo son mayores. Tal es el caso de las personas sordas ciegas, quienes son capaces de aprender pero bajo contextos sensoriales específicos. 

El papel de la memoria es innegable así para almacenar, recuperar información e interactuar con otros procesos superiores, como el lenguaje, el pensamiento.

La motivación es un aspecto que no se puede pasar por alto, promueve habilidades o bloquea actividades bajo la idea socialmente construida de que hay personas buenas para algunas actividades y otras que no deberían intentarlas. 

Al igual que otros autores, es claro que no deben dejarse de lado los procesos adaptativos y el rol de la evolución (Nolfi y Parisi, 1996), la flexibilidad cerebral, el papel de la cultura y la mente

Este último elemento aun no sé bien como ponerlo en el rompecabezas, no me refiero a la idea de mente encajonada en el cerebro, como todo neurocientífico pensé que estaba ahí, pero sigo construyendo la idea de algo mucho más flexible, con energía propia, que sin duda se mantiene a la mano a la hora de enseñar con ideas como: mantén en la mente, o elaboraba un mapa mental con un concepto más relacionada con la memoria que con una energía capaz de liberarse y expandirse. La mente infantil es mucho más que un receptáculo de ideas que los adultos intentamos imponer, y las mentes brillantes son más que un conjunto de capacidades extraordinarias. A veces, la interface mental no logra hacer contacto y se tarda un rato en poder comunicarse a través del lenguaje. Por lo que la mente es un tema que trabajaré más adelante, pero que es parte de la ecuación, sin duda.

El elemento que ha causado más ruido en el ámbito cultural es por supuesto, el tema de la educación. Mientras el aprendizaje es una cualidad evolutiva dada de manera per se a las especies, la educación es un invento humano, institucionalizado, el cual cree tener el poder de hacer que todos piensen, hagan y digan lo mismo, que se ha olvidado de su objeto central de trabajo, que es el estudiante y se ha centrado en los contenidos que se supone todo estudiante debe saber. Saber, más no comprender. A veces creo que debo decir: lo que todo estudiante debe recordar o tener en mente. No necesariamente analizar y volverlo significativo. Si, creo que la educación debería comprender al cerebro, pues al final, es a quien moldea con todo su golpeteo de ideas que solo sirven para responder una cantidad exorbitante de pruebas validadas y estandarizadas.

La diferencia entre un 10 y un 5 es una palmada en la espalda o la confirmación de poca inteligencia y la sentencia de que jamás podrá sobresalir en la vida. No hay mentira más grande. Diversos estudios demuestran que los alumnos brillantes no necesariamente son adultos exitosos y sin duda podemos reírnos cuando ejemplos de grandes mentes han surgido de personas que no concluyen la escuela o bien, que nunca se sintieron a gusto en el ambiente escolar. Rompieron el molde, fueron ellos mismos (Dzib Goodin,  2012).

Espero un día concluir mi propuesta del aprendizaje, y ojalá siga usted visitando este espacio.

Alma Dzib Goodin
 
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Referencias:

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Weber, M. (2012) Microglia eliminate unnecessary synapses during brain development. Disponible en red: http://neurosciencenews.com/microglia-synapse-c3-protein-brain-development-neurology/

Zou, W., Capellari, S., Parchi, P., Sy, MS., Gambetti, P., Chen, SG. (2003) Identification of Novel Proteinase K-resistant C-terminal Fragments of PrP in Creutzfeldt-Jakob Disease. Journal of Biological Chemistry. 278(42) 40429-40436.

Zou, W., Zheng, J., Gray, DM., Gambetti, P., Chen, SG. (2004) Antibody to DNA Detects Scrapie but not Normal Prion Protein. Proceedings of the National Academy of Sciences of the United States of America. 101(5) 1380-1385.

jueves, 24 de mayo de 2012

La enseñanza por competencias y su incompetencia para comprender el aprendizaje


Sé que el título suena fuerte, y más tratándose de un autor que está convencida de que el aprendizaje siempre es posible, es por ello deseo destacar que el modelo de competencias en si mismo es muy bueno, pues centra al estudiante como eje del aprendizaje y en medio de un ambiente rico y estimulante para que las habilidades y competencias sean desarrolladas. Sin embargo, el modelo se estrelló en contra de la pared cuando el sistema educativo español y mexicano quisieron emplearlo.

El término de competencia, surge en el año de 1974, a raíz de un intento de evaluación objetiva del aprendizaje. La propuesta del modelo como tal surge de la idea de poder hacer  diseño, desarrollo y evaluación  curricular  capaz de incluir el saber, saber hacer y saber ser como parte de la resolución de problemas,  conceptos clave incluidos en un texto de la UNESCO y que sería la base de la educación de finales del siglo XX.

Otros antecedentes del enfoque de competencias se encuentran en la Declaración de Bolonia, firmada por los ministros europeos de enseñanza y el Proyecto Tuning desarrollado en Europa (Andrade Cázares, 2008).

Ambos proyectos tenían como objetivo reformar la enseñanza, ya que el proyecto Tuning es la respuesta dada por un grupo de universidades al reto impuesto por la Declaración de Bolonia (Declaración de Bolonia, 1999 y Tuning Europa), que buscan plantear  las competencias genéricas y disciplinarias específicas. 

Ambas ideas tienen como antecedentes experiencias previas de los países europeos, como los proyectos de redes temáticas de Sócrates y Erasmus y de los proyectos Piloto del European Credit Transfer and Accumulation System (Tuning Europa).

Un planteamiento surgido de estas propuestas es que las competencias no se centra exclusivamente en los conocimientos y habilidades a desarrollar en las instituciones educativas, sino lograr que el estudiante sea capaz de comprender un problema y emprender acciones para resolverlo en base al conjunto de conocimientos que ha adquirido  de modo tal que desarrolle procesos meta cognitivos.

En este sentido se define a la competencia desde distintas perspectivas, por ejemplo “el uso habitual y juicioso la información, la comunicación, el conocimiento, las habilidades técnicas que pueden incluir el razonamiento clínico, emociones, valores y reflexión en la práctica cotidiana para el beneficio del individuo y su comunidad” (Citado en García, Loredo, Luna y Rueda, 2008).

Otra definición usual es la que brinda la Organización  para la Cooperación y Desarrollo Económico que define la competencia como: la habilidad para responder a las demandas o llevar a cabo tareas con éxito  y consistentes con las dimensiones cognitivas y no cognitivas (citado en Araya Muñoz, 2011).
Aunque cabe señalar que algunos autores no centran la competencia en el dominio de una práctica, como es el caso de Jerome Bruner al mencionar que los que se aprende es la competencia, no las realizaciones  específicas (citado en García, Loredo, Luna y Rueda, 2008).

Este modelo, también  busca desarrollar distintas competencias con el fin de resolver múltiples situaciones que se pueden presentar en el ámbito académico o profesional.

En el ámbito universitario no se encontró resistencia ante un modelo donde el alumno no solo fuera capaz de reproducir información, sino desarrollar la capacidad de hacer uso de la misma. El modelo pasa de unos cuantos centros europeos, se instala en España y de ahí llega a México. La teoría del aprendizaje significativo, finalmente parecía que era aplicable y sostenible.

El romance  comenzó a perder su encanto cuando el modelo no propuso nuevas formas de evaluación afines al modelo y como explican  Díaz Flores y Osorio García (2011) tampoco se cambio el modelo docente. 

El modelo de competencias está basado en el alumno y su capacidad de general habilidades, pero el modelo existente estaba centrado en los contenidos, es por ello que el diseño curricular tiene un papel destacado en el desarrollo de los materiales, por supuesto  agregó adornos a los contenidos, por ejemplo planteando objetivos de las unidades de trabajo  o bien temáticas transversales que tienen como objetivo ayudar al alumno a relacionar, contenidos, que nunca se centran en las habilidades del alumno.

En México se impone a toda la educación, desde prescolar hasta la educación superior, por lo que se rediseñan los programas, se diseñan nuevos libros, o al menos eso se dijo, por que aunque el giro era enorme, pues la meta era conseguir coherencia entre todos los niveles académicos, reorientar la misión de la educación superior y conectar al mundo laboral, la verdad es que solo se cambiaron los nombres de las materias, pues se siguen dando los mismos contenidos y se incluyeron otros que aún no encuentran relación. Todos los pasos se han dado, pero el costo, al menos en México y en España, ha sido el mayor índice de desempleo entre graduados, así como la mayor deserción escolar.

Uno de los mayores problemas es que el papel del profesor no fue analizado (Ion y Cano, 2011; Diaz Flores y Osorio García, 2011) y la copia del modelo sin un análisis socio cultural de fondo solo puede estar destinado al fracaso (López Ruíz, 2011).

Los cambios curriculares se discutieron a un nivel político sin una revisión seria de las necesidades de los educandos, en algunos programas de educación superior solo se cambiaron los nombres a las materias y se pasó por consultas de opinión, cayendo en un asunto de poder. Así que se sigue educando con los mismos profesores, maquillando nuevas prácticas con las cuales no están de acuerdo, y gracias a la globalización se imponen a países en vías de desarrollo que lejos de avanzar, retrocedieron. No hace falta mucho análisis para ver el error de España y que ha sido seguido por México tan cercanamente.

Los libros de texto de Educación Media Superior están plagados de conceptos, con información que no ayuda a resolver problemas, y las evaluaciones se hacen a la antigüita, con opción múltiple para que el maestro pueda evaluar con mayor rapidez. 

En Educación Superior, se siguen enseñando las viejas teorías, con maestros que insisten en hacer sentir al alumno que no sabe nada e imponiendo su opinión ante todo. ¿El alumno?, sigue siendo el ente que no piensa ni es capaz de resolver problemas, solo sirve para crearlos si acaso un día tiene la valentía  de preguntar algo fuera de guion.

Con este contexto, parece entonces que el modelo por competencias no tiene futuro, pero ejemplos como Brasil y la India han demostrado que con voluntad y análisis, se pueden crear sistemas educativos de élite, pasos seguidos por China y Japón.

El proyecto Tuning sigue un paso lento pero firme, analizando y trabajando fuerte en Europa, América Latina y los Estados Unidos. Cada vez más  artículos se publican  con el afán comprender el aprendizaje centrado en el alumno y en el ambiente, todos los días los esfuerzos buscan  lograr alumnos exitosos que puedan encontrar el empleo que haga que sus familias, su comunidad y su país salgan adelante. Desde aquí, la apuesta está en la neurocognición.

Acabo de escribir un artículo donde analizo las habilidades y actitudes que académicamente son deseables y las que las empresas buscan. Las diferencias no solo son claras sino alarmantes. Mientras que en los centros del saber no se permite la creatividad, la resolución de problemas, pensamiento flexible, alta capacidad de adaptación,  originalidad o el sentido del humor, las empresas buscan desesperadamente estas  habilidades y actitudes, que permitan el desarrollo de competencias buenos ambientes laborales.

La educación en todos los niveles se debe reformular no hay duda, quizá una curricula flexible  donde el alumno vaya encontrando sus capacidades y talentos sea una opción, en lugar del modelo centrado en conocimientos genéricos. Mientras tanto, las mentes más brillantes del planeta buscan respuestas, no en las academias, sino en foros de discusión abiertos, donde los empresarios tienen mucho que decir y enseñar.
Sigo creyendo que el modelo de competencias es una buena opción, quizá no la única ni la mejor, pero lo vi funcionar durante 17 años. Alumnos sorprendidos con sus propias capacidades, pero hacen falta maestros distintos, con políticas distintas y con una meta precisa: el alumno y su talento.

 Alma Dzib Goodin


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Referencias:

Andrade Cázares RA. (2008) El enfoque por competencias en educación. Ide@s CONCYTEG. 3 (38) 53-64.

Araya Muñoz, MI. (2011) Competencias en educación: Ideas para el diseño curricular desde la deliberación  práctica y crítica, basada en el desarrollo humano y la transformación social. Revista Electrónica Educare. XV (1) 42-58.

Declaración de Bolonia (1999) Disponible en red: http://eees.umh.es/contenidos/Documentos/DeclaracionBolonia.pdf

Diaz Flores, M., y Osorio García, E. (2011) Nuevo modelo educativo ¿mismos docentes?. Tiempo de Educar. 12 (23) 29-46.

Dzib Goodin, A. (2011) Aprender a aprender: la visión neurocognitiva. Disponible en red: http://neurocognicionyaprendizaje.blogspot.com/2011/10/aprender-aprender-la-vision.html

Dzib Goodin, A. (2012) The learning process: Much more than just going to school. Education 5-0. Disponible en red: http://education50.com/issue/mar-apr-2012/article/the-learning-process-much-more-than-just-going-to-school1

Dzib Goodin, A. (2012) What is the secret behind sucessful students?. Evolllution. Disponible en red: http://www.evolllution.com/curriculum_planning/what-is-the-secret-behind-successful-students/

García, B., Loredo, J., Luna, E., y Rueda, M. (2008) Modelo de evaluación de competencias docentes para la educación media y superior. Revista Iberoamericana de Evaluación Educativa. 1 (3) 97- 108.

Ion, G., y Cano, E. (2011) El proceso de implementación de la evaluación por competencia en la Educación Superior. Un Estudio sobre el rol de los cargos académicos. Revista de Investigación en Educación. 9 (1) 246-258.

López Ruíz, JI. (2011) Un giro copernicano en la enseñanza universitaria. Revista de Educación. 356. 279-301.

Tuning Europa. Espacio Latinoamericano y Caribeño de Educación Superior. Disponible en red: http://www.oui-iohe.org/campus/eles/proyecto-tuning/tuning-europa/

jueves, 29 de marzo de 2012

Chicago: el lugar de los acentos


La ciudad de Chicago, en el estado de Illinois, es uno de los paraísos para los estudiosos del lenguaje.  Es una ciudad con un amplio flujo migratorio que permite escuchar múltiples acentos, idiomas conviviendo y comunicándose todos los días.

 Siendo la ciudad más grande del Estado y la tercera más poblada en los Estados Unidos, no solamente es posible escuchar idiomas variados, sino los acentos que las personas bilingües imprimen al inglés.
 
Como visitante, uno va a encontrar personas con acentos muy bien educados, pero siempre con un legado de su idioma nativo, y es que existen diferentes variables que influencian el grado de acento extranjero al hablar una segunda lengua, por ejemplo la edad de aprendizaje de la segunda lengua, tiempo de estancia en el país donde usa la segunda lengua, género, instrucción formal, motivación, aptitudes para el aprendizaje del lenguaje y calidad y cantidad del idioma nativo (Thorsten, MacKay & Flege, 2001).

 En el censo realizado en 2010, las cifras muestran que la variedad lingüística se debe en parte  a la diversidad de nacionalidades de los residentes de la ciudad, los cuáles son 2.695.598 personas que significan  1.045.560 familias. Chicago también es una de las ciudades más densamente pobladas del país. La composición racial de la ciudad es la siguiente: 45.0% blancos (blancos de no hispanos de 31.7%); 32,9% Afroamericanos; 13,4% de algunas otras raza; 5.5% Asiáticos (chino de 1,6%, 1,1% indio, Filipino de 1,1%, 0,4% Coreanos, paquistaníes de 0,3%, vietnamita de 0,3%, 0,2% japonés, tailandés de 0,1%); 2,7% de dos o más razas; 0,5% Amerindios. 

 Y es posible destacar que Chicago tiene una población de hispanos o latinos de 28,9%.  Pero pueden pertenecer a: 21,4% mexicano, 3,8% puertorriqueño, 0,7% Guatemala, 0,6% ecuatoriano, 0,3% cubano, 0,3% colombiano, 0,2% hondureño, 0,2% salvadoreño, 0.2% peruano. 

 Se encuentran también en menor porcentaje, Europeos, sobre todo del Este, y personas provenientes de África. A todo esto se suman los visitantes que permanecen por solo algunos días en la ciudad y muchos otros que no fueron censados. 

 De tal modo que los acentos se mezclan en una cultura que convive y se comunica, a veces juega con las palabras, cometiendo errores cuando intenta mezclar las reglas gramaticales del idioma nativo con el inglés.

 De este modo, un ejercicio divertido es escuchar a los hablantes e intentar determinar su lugar de origen. Entre más experto se es en una lengua, es más sencilla la tarea. Un hablante del español, puede determinar la diferencia no solo de un país a otro sino las diferencias regionales de su país natal.

 Y es que aprender una lengua en su modalidad oral significa aprender los sonidos, las palabras y las reglas gramaticales de ésta, así como la prosodia particular (Peña-Garay, 2005). Este componente se relaciona además con la región específica de donde se es nativo.
 
Entre más cercana es la ubicación geográfica menos diferente es la entonación, pero conforme se aleja geográficamente, la diferencia prosódica se vuelve más notoria, junto a muchos otros esquemas lingüísticos. Es muy fácil distinguir entre el acento de un mexicano y un español, pero no es tan fácil aún para los hispano hablantes, distinguir entre un Hondureño y un Guatemalteco.

 Es por ello que existen investigaciones que busca la identificación de los rasgos prosódicos característicos de las regiones a partir de, por ejemplo estructura de entonación o parámetros de duración e intensidad  (Ramírez Verdugo, 2005). 
 
Y estas características se entremezclan con el aprendizaje de otra lengua. Pero es la prosodia la que  permite pistas lingüísticas que a veces salvan la limitación del vocabulario dentro de una charla. Puede que no se comprendan todas las palabras, pero la entonación hace saber si alguien está preguntando algo o está denotando una queja.  

 Pero aunque la prosodia se percibe a través del lenguaje, a ésta se le suma un componente visual en forma de expresiones faciales que denotan el porque la comunicación es socialmente relevante (Jaywant & Pell, 2012). Y es que interacción cara a cara, permite entonces entender el sentido de una frase aun cuando no se comprende el mensaje verbal, la expresión facial ayudará a descifrar el mensaje o en última instancia, permite la pregunta obligada: perdón, ¿qué quiso usted decir?.

 ¿Por qué entonces no basta con aprender el vocabulario de una segunda lengua?, la respuesta recae en la prosodia, el vocabulario es solamente un componente de la comunicación, pero la entonación hace que una frase tenga el contenido emocional que hace falta. Aparentemente no es tan importante entre hablantes de la misma lengua (aunque lo es), pero entre bilingües es una herramienta esencial.

 Es la diferencia entre saber que alguien está preguntando algo o que la frase es una orden. Si a eso se le agrega el componente corporal, las palabras quedan en un segundo plano, y la comprensión se logra con la prosodia y la modulación facial.

 Pero, imitar la prosodia durante la producción verbal añade trabajo al lenguaje (Crystal, 2012), aunque a veces esto es lo más difícil, más aún que aprender el vocabulario, existen teorías que explican una pre articulación interna, antes de que la palabra sea producida, es decir se oye internamente antes de producir la palabra (Huettig and Hartsuiker, 2010). Aún así, las articulaciones de la lengua nativa, siempre serán una limitante. Habrá sonidos que un bilingüe no pueda imitar totalmente, aun cuando en la revisión mental, los sonidos son los correctos.

  Es por eso que Chicago es mi ciudad favorita para disfrutar de los acentos, y de la combinación lingüística cultural, donde el Spanglish es común y lo mismo habla uno con un completo español y la siguiente frase se dice en inglés y luego se mezclan, o es común escuchar  Parusglish, donde el ruso y el inglés se encuentran. Y nada más melodioso que escuchar a los hindúes hablando sus múltiples variantes o intentar reconocer la diferencia entre los idiomas asiáticos. 

 Aunque al momento de  buscar un lugar para comer y el antojo dirige a una pizza, un taco o una hamburguesa, a nadie le importa  el acento, sino la combinación cultural que le acompañe.

Alma Dzib Goodin
 
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Referencias:
 
Crystal, D. (2012) On quotatives (he goes). Available at: http://david-crystal.blogspot.com/2012/03/on-quotatives-he-goes.html

Huettig, F. and Hartsuiker, RJ.(2010) Listening to yourself is like listening to others: External, but not internal, verbal self-monitoring is based on speech perception. Language and Cognitive Processes 25 (3) 347 – 374.

Jaywant, A. and Pell, MD. (2012) Categorical processing of negative emotions from speech prosody. Speech Communication. 54 (2012) 1-10.


Peña-Garay, M. (2005) Habilidades lingüísticas de los niños menores de un año. Rev. Neurol. 41 (5) 291-298.
Ramírez Verdugo. MD. (2005) Aproximación a la prosodia del habla de Madrid. Estudios de Fonética Experimental. 14. 311-326.

Thorsten, P, MacKay, IRA., and Flege, JE. (2001) Factors affecting degree of foreign accent in an L2: a review. Journal of Phonetics. 29 (2) 191-215.

World Population Review (2012) Illinois Population 2012. Disponible en red: http://www2.census.gov/census_2010/01-Redistricting_File--PL_94-171/